Desnuda el gobierno a su pueblo,
sin más miedo ni dolor
que perder un elector,
cerca o lejos de su fuero.
Maltratador y altanero,
prestador de condiciones,
ha vendido y sin razones
perdiendo muchos doblones,
a su pueblo secuestrado
Nos ha dejado sin blanca,
sin trabajo, sin derechos,
sin servicios, sin sustancia,
Pasándonos por la criba
- que a todo un país derriba-,
del poder absolutista.
Mentecatos y traidores
sus fieles representantes,
en absoluto garantes
del bien y la convivencia
nos agotan la paciencia,
con sus ruindades sin fín,
en aras de algún delfín
mercader y chupatintas,
engrosador de bolsillos,
comedor a dos carrillos,
chupasangres de la plebe.
Y cuanto más tiempo pasa,
más grande se hace el horror
de soportar con dolor,
con hambre miedo y sudor
a tanto recortador,
capadores de derechos
que están dejando maltrecho
al pueblo representado,
que sin ser causa y motivo
de tanto desaguisado
es el que viene pagando
con angustia e injusticia
los caprichos e inmundicias
de un tal Mariano Rajoy
y sus secuaces serviles
con aspectos infantiles
y corazones de piedra,
con quienes libra una guerra
este pueblo soberano
dispuesto mano con mano,
corazón con corazón
a romper la vil cadena y
con ello la condena
de tiranía tan vil,
retrógrada y mercantil,
por la que ya no pasamos,
pues no somos mercancía
del disfrute y la alegría
de su inhumana pasión,
que somos un pueblo abierto,
plural, diverso y perfecto
portador de unos derechos,
reconocidos humanos
porque somos más que hermanos,
somos pueblo soberano
y único dueño a la postre
de nuestra libre elección.
Mª Ángeles Sierra (4-9-12)
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